No pretendo reavivar una discusión ya añeja y desgastada. Si lo menciono ahora es porque me encontré con una nota en La Jornada del día de hoy que habla del tema:
Los porros deben su existencia a padrinos que los cobijan, financian y utilizan.
Sería muy triste que nuestra Universidad terminara como la UNAM en este sentido, y la verdad es que no está muy lejos de ello. Si la UMSNH es como una UNAM en chiquito, hablando de intereses políticos y corrupción, la ELLH lo es en chiquitito.
Se les dice padrinos a quienes "Protegen, financian y usan a los porros para sus intereses: los premian por sus "trabajitos" con fiestas, cartones de cerveza, dinero en efectivo, contactos e impunidad".
Hace unos meses se hizo pública una denuncia sobre apadrinamiento en la Facultad de Derecho. En nuestra ciudad no es raro encontrar ejemplos de de este tipo de situaciones.
Posteriormente se denuncia a algunos directores de facultades de la UNAM que "veladamente los auspician". No nos sorprenda entonces lo que aquí sucede, si no somos más que una célula de la capital.
Lo más simpático del asunto es que uno de los líderes de los porros en cuestión se queja públicamente de "persecución y de ser víctima de un bombardeo mediático para destruir su reputación." A ver si esto les recuerda a algo.
Entonces, se trata de padrinazgo desde que se les regalan cosas (así sea un cigarro o una cena y con mucha más razón, dinero) a quienes sostienen actos porriles (como puede ser permanecer en las instalaciones de un edificio público impidiendo el paso a cualquier persona). Se puede hablar de padrinazgo también cuando una figura pública o de autoridad (por ejemplo un maestro o director) apoya, así sea en secreto, este tipo de actos.
Ahora queda la pregunta ¿Se trata de lo mismo cuando se conceden privilegios especiales a los alumnos que participaron en este acto, así sea meses después? Me refiero en parte a una serie de apoyos económicos que han salido de la dirección y a la Semana Cultural por el aniversario de la Escuela, que tradicionalmente han organizado grupos de alumnos y maestros.
¿Se puede hablar de padrinazgo cuando se trata el tema de las personas que han sufrido de arbitrariedades en el sistema, de amenazas, de repruebos injustificados o a quienes se les niegan apoyos? A mí ya eso me suena más como a represión, como el digno reflejo de habitantes de una ciudad donde reinan el pánico y la histeria colectiva y donde las autoridades se aprovechan del miedo de la gente para atropellar sus derechos y asustarlos más...claro, en chiquitito.
Para consultar la nota mencionada: http://www.jornada.unam.mx/2008/09/29/index.php?section=sociedad&article=046n1soc