Últimamente se ha vuelto tema de todos los comentarios en este blog el "asunto de los créditos". Y con razón, porque afecta gravemente a toda la comunidad estudiantil, sobretodo a los
egresados.
Creo que no estaría de más ahondar un poco en este "asunto de los créditos", ya que me parece que las nuevas generaciones no saben de lo que se está hablando.
El "asunto de los créditos" se remonta a tiempos antiguos (inmemoriales) en que se elaboró el Plan de Estudios de nuestra escuela.
No podemos culpar a nadie de las ambigüedades y errores de los primeros Reglamento y Plan de Estudios, si consideramos que es una carrera de reciente creación y que, seguramente, tuvieron que hacerse de prisa.
Lo que sí es deplorable es que han pasado ya casi 8 años de que fueron creados y no han sufrido modificaciones...más que una en el 2005.
El trabajo de la Dirección, del Consejo Técnico y las Academias debiera ser detectar las deficiencias, inconsistencias e imprecisiones de nuestra reglamentación interna para contribuir con
el perfeccionamiento de la
E.L.L.H., que aparentemente ya se cae a pedazos.
Ahora pasemos a hablar de las famosas reformas del 2005:
Para empezar, el Reglamento sigue tal cual, lo que se cambió fue el Plan de Estudios.
Independientemente de la motivación que haya tenido la dirección en ese tiempo, no podemos más que actuar conforme al Reglamento. No se
puede hablar de retroactividad en lo concerniente a un Plan de Estudios. Es decir, no podemos alegar: "cuando
iniciamos la carrera había materias que ahora no existen y queremos cursarlas".
Como el Reglamento no se modificó, pero el Plan de Estudios sí, hubo que cambiarle el valor de créditos a algunas materias, ya que la carrera se acortó a cuatro
años, se quitaron la mitad de las materias de terminal, pero el Reglamento seguía pidiendo el mismo número de créditos para poderse titular. Por eso resulta que materias como Seminario de Tesis (ahora obsoleta, cuando ya ni siquiera estamos obligados a hacer tesis) "valen" más que otras.
Aquí aparece la primera confusión, porque
algunos compañeros hablan de
retroactividad. Lo que pasa e
s que ellos creen que ha habido cambios recientes en el Reglamento. Si así fuera, esos cambios no nos afectarían, ya que el Reglamento era otro cuando iniciamos la carrera y en este caso sí, cualquier cambio que nos perjudicara no aplicaría (es como lo de la Ley del
ISSSTE).
Desgraciadamente aquí el Reglamento no ha cambiado, lo que cambió fue la interpretación del mismo.
Todo abogado coincidirá en que la Ley no es cuestión de interpretación. Tanto nuestro Reglamento como el Plan de Estudios no son susceptibles a un análisis
sociocrítico, psicológico o feminista.
Por qué entonces el Director de Control Escolar nos dice que todo este "asunto de los créditos" se trata en realidad de un error de interpretación...Porque tanto el Reglamento como el Plan de estudios están tan mal estructurados
que se
contraponen entre sí y se contraponen además con la reglamentación de la
U.M.S.N.H. Da la impresión de que se hubieran elaborado con cierta premura.
En una parte, el Plan de Estudios señala que "algunas" materias son obligatorias, no específica cuáles.
En otro artículo, menciona que el derecho a titularse se adquiere con haber cumplido de 330 a 370 créditos.
El Reglamento, por su parte, establece que "la carrera es por créditos".
Desde que se instituyó la
E.L.L.H., a Control Escolar no le ha quedado claro si la carrera es por créditos o si la
s materias son seriadas y obligatorias.
Antes, en la
michoacana no había carreras por c
réditos, así que ha sido necesario reformar todo el sistema (aunque no las reglamentaciones). Mientras tanto, en la
E.L.L.H. no se ha reformado nada y no queda claro qué sistema se está utilizando.
Hasta el 2006 se siguió al
pie de la letra el Reglamento: se otorgaba la Carta de Terminación a todo aquél que, como establece el Plan de Estudios, contara con 330 como mínimo de créditos.
A partir del año pasado, ya sea por las reformas y la
acreditación del Sistema Integral de Información Académica (mejor conocido como "El Sistema" o
SIIA) o por la problemática política y viciosa que atraviesa nuestra escuela, se empezó a negar la Carta de Terminación a todo aquél que no contara con al menos 370 créditos.
Para poder ajustar nuestro Plan de Estudios a las normas nacionales, es necesario que se establezca un número fijo de créditos como mínimo. Desgraciadamente, este número se fijó arbitrariamente y no hay ninguna reglamentación vigente que lo avale. Además, se debería de haber considerado que para cumplir con 370 créditos sería necesario cursar absolutamente todas las
materias de la carrera (incluyendo optativas, seminarios, talleres y prácticas profesionales). Aquí surge la pregunta: ¿Para qué entonces le ponen créditos y nos ponen a sumar si de todas maneras hay que cursar todo? Entonces eso de que la carrera es por créditos es una ilusión.
Hasta ahora no se ha resuelto el "asunto de los créditos". Por lo tanto, ndie puede titularse. Al parecer será necesario que el Consejo Universitario intervenga, debido a la incapacidad y cerrazón (por no decir ineptitud), de las autoridades de Control Escolar, pero sobretodo por su incompetencia (es decir, la
decisión final al respecto no compete a esta instancia) y también a la falta de acuerdo entre Consejo Técnico, Dirección y Secretaría Académica de la
E.L.L.H.
Hace falta una reforma al Plan de Estudios en donde se establezca si todas las materias de la carrera serán de carácter obligatorio o si se trata de un Plan de Estudios flexible, basado en un sistema de créditos. Este tipo de reformas pueden tardar bastante tiempo (aunque la última se aprobó de manera
express), y por lo pronto urge alguna vía de solución para los alumnos que han terminado de cursar sus materias y se encuentran en vías de titulación.
Se ha propuesto que todo el mundo (los más de cien
egresados y al parecer hasta los titulados), vuelvan a inscribirse, pagando su respectiva cuota, hagan como que van a clases (en su mente será, porque en las instalaciones no caben) y al final del semestre se les evaluará con un trabajo. Esto por supuesto está fuera de toda
normatividad y no está escrito en ninguna parte. Por lo tanto, olvídense de revisiones de examen, extraordinarios y demás.
Otra solución sería dejar que los que ya salieron tramiten sus Cartas de Terminación en paz, como se ha hecho siempre, y al mismo tiempo arreglar la reglamentación correspondiente para que las futuras generaciones no se vean afectadas.
En fin, tristemente no puedo llegar a conclusión alguna. Ojalá quitaran la palabra "obligatorias" del Plan de Estudios y ya.
A dónde va a ir a parar este asunto, quién sabe, me gustaría saber qué soluciones proponen ustedes y qué piensan de esto.