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miércoles, 4 de marzo de 2009

Primeros titulados del 2009

Quisiéramos hacer extensa nuestra más sincera felicitación para los dos primeros compañeros titulados, hasta donde sé (y espero que me corrijan si no es así) en este año:

El Lic. en L.y L. H. Yahir Herrrejón y

la Lic. en L. y L. H. Tamara Sosa Alanis.


Tamara presentó el primer estudio crítico no sólo del año, sino en toda la historia de la escuela, titulado Presencia Literaria (poemas) en el Periódico Decimonónico Michoacano La Bandera Roja. Se trata de un trabajo muy interesante de recopilación y análisis sobre la poesía liberal en la prensa del siglo XIX que recibió los elogios de los sinodales.


Hasta ahora nadie había optado por las nuevas modalidades de titulación y es de hacer notar que un estudio como el presentado por Tamara es útil no sólo para ella misma (para obtener el título, para profundizar en el tema) sino para la comunidad estudiantil, ya que a partir de ahora, si algún alumno se interesa por el tema ya no tiene que buscar dentro de los archivos históricos o bibliotecas, sino que puede ir directamente a consultar el material ya transcrito y seleccionado cuidadosamente.

Así, el estudio, aparte de las consideraciones importantes que presenta, sirve como guía para el investigador posterior, lo que lo convierte en una especie de manual de consulta.

Quiero hacer mención de que aparte de estas dos modalidades de titulación (Tesis y Estudio Crítico), el aspirante puede optar por Memorias Profesionales, Tesina o Curso de Titulación (que no se trata de un curso que haya que aprobar par titularse, sino de un curso de asesoría para poder terminar la tesis o tesina en el menor tiempo posible. Este curso se puede solicitar a la dirección con un mínimo de alumnos).


Enhorabuena a ambos por su esfuerzo y nos dará mucho gusto ver titulados a más compañeros este año.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Nuevo desplegado anónimo.

Creo yo que para hablar de algo y para que exista una verdadera discusión, deben conocerse todos los argumentos. Así que antes de dar mi opinión o de rechazar, doy el espacio y reproduzco íntegro el documento al cual se refiere Luquín, elaborado por algunos compañeros de la ELLH:

A LA COMUNIDAD DE LA ESCUELA DE LENGUA Y LITERATURAS HISPÁNICAS
A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA Y A LA SOCIEDAD EN GENERAL

Los alumnos de la Escuela de Lengua y Literaturas Hispánicas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, principalmente los egresados del 2005 a 2007, expresamos nuestra inconformidad:

1. Con la reforma al Plan de Estudios impulsada por Bernardo Pérez Álvarez en diciembre de 2005, que consiste en volver rígido el Plan de estudios de la Escuela de Lengua y Literaturas Hispánicas, lo cuál está originando que este Plan se contradiga con el Reglamento Interno de la misma. Estas reformas son ilegales e inoperantes: Art. 3ro fracciones 1ra y 4ta del Reglamento Interno de la Escuela: “I. El Plan de Estudios es flexible con duración máxima de 16 semestres (…) IV. El Plan de Estudios se desarrollará por créditos”; Art. 22 del mismo Reglamento: “Para concluir los estudios de licenciatura, el alumno deberá aprobar un mínimo de 330 créditos y un máximo de 370. La pasantía se adquirirá al haber cubierto el 100% de créditos del Tronco Común”

2. Con la rigidez al Plan de Estudios debido a que con ella se pretende que los alumnos que hemos egresado y estamos estudiando posgrado o trabajando fuera de Morelia, regresemos a cursar materias, que no son necesarias, pues contamos con los créditos suficientes para titularnos, si es que no nos hemos titulado.

3. Con el proceder de las autoridades interinas de la Escuela de Lengua y Literaturas Hispánicas (Juan Carlos González Vidal, Ariadna Alvarado López y Salvador Madrigal Moreno, peleles incondicionales del corrupto Salvador Jara Guerrero) porque se nos está impidiendo nuestro desarrollo académico y profesional al pretender retenernos con reformas ilegales. Las “autoridades” de la Escuela se han caracterizado por la sumisión a sus “superiores” y por actuar fascistamente en contra de los estudiantes.

Partiendo del hecho de que ninguna reforma es retroactiva pedimos que se actúe conforme a derecho y que las autoridades interinas de la Escuela defiendan los intereses de los estudiantes y no aspiraciones personales de poder.

¡únete a nuestra lucha porque también serás perjudicado!!!!

¡Por el bien estudiantil!!!

¡Fuera AUTORIDADES hipÓcRITaS y corrupTAS de la escuela de lengua y literaturas hispánicas!!!

¡No a la rigidez del plan de estudios!!!

¡no aceptaremos más reformas arbitrarias ni parches al reglamento interno!!!

¡No A LA RETROACTIVIDAD DE LA LEY!!!

¡SI A LA LEGALIDAD!!!

¡venceremos!!


A T E N T A M E N T E
ALUMNOS INCONFORMES DE TODAS LAS GENERACIONES


Y ahora le digo a los autores que, si bien tienen buenas intenciones (parece), están terriblemente desinformados; o bien pretenden desinformar al despistado.

Para empezar, nos encontramos nuevamente ante un anónimo, pero lo peor de sus anónimos, es que firman como si se tratara de toooodos los alumnos, cuando bien podría tratarse de dos o tres, o de cien, quién sabe.

Luego, coincido con Luquín, los cambios que se hicieron al Plan de Estudios no fueron fomentados por Bernardo Pérez. Les recuerdo, una vez más, que en ese tiempo la directora era la Dra. Blanca Cárdenas (y en ese tiempo la opinión de ningún maestro tenía relevancia es las sesiones de Consejo Técnico) y el secretario académico el Dr. Juan Carlos González.

Si algo me consta es que el Dr. Bernardo Pérez siempre tuvo la intención de que el Plan de Estudios fuera flexible. me consta, porque yo estaba en las reuniones de consejo...pero esto fue ya en la siguiente administración, es decir, en la de Paz Hernández. Y bueno, de todas formas nadie le hizo caso, la única reforma que él impulsó fue el Reglamento de Titulación, ya que no había ninguno.

Que es absurdo que nos hagan volver a clases a los que ya salimos, eso no queda en duda y concuerdo con ustedes, pero hasta donde sé ya ha habido pláticas para encontrar un arreglo (por abajo de la mesa, claro).

Lo de la retroactividad ya lo explicamos demasiado y me he cansado de mencionarlo, así que mejor busquen en los otros posts relacionados con el tema. En este caso no aplica, ya que no es un Reglamento, sino un Plan de Estudios.

Que nuestras autoridades sean o no eficientes (o fascistas, jaja) , no sé, pero les repito, se ha intentado buscar solución. Porque finalmente ¿qué ganan ellos con que volvamos a inscribirnos? Claro, la Universidad gana dinero, porque tendríamos que pagar, pero además de eso... No cabemos en las aulas, no habría más titulados en un tiempo, estaríamos todos inconformes con la dirección...es decir, a la Escuela no le conviene en lo absoluto.

En fin, no todo se trata de lucha. Se puede hablar de una protesta pacífica (como puede ser, no inscribirse, pase lo que pase), o de un acto legal (como puede ser solicitar solución al Consejo Universitario, aunque eso ya se está haciendo, o ampararse legalmente, que sí se puede, lo he platicado ya con abogados, sólo que tardaría más). Tampoco estaría de más informarse sobre qué se ha resuelto. Según entiendo, el asunto no puede resolverse legalmente, porque tardaría mucho, pero sí nos pueden ofrecer alguna alternativa momentánea.

Ya es cansado oír que en Morelia todo se quiera resolver mediante luchas, a la fuerza, con tomas, paros, protestas. Vayamos buscando la forma legal y sí, unámonos, por qué no, por lo menos para tener la mayor cantidad de información posible antes de actuar, y sobretodo, antes de hablar.

martes, 9 de septiembre de 2008

Del famoso "asunto de los créditos".

Últimamente se ha vuelto tema de todos los comentarios en este blog el "asunto de los créditos". Y con razón, porque afecta gravemente a toda la comunidad estudiantil, sobretodo a los egresados.

Creo que no estaría de más ahondar un poco en este "asunto de los créditos", ya que me parece que las nuevas generaciones no saben de lo que se está hablando.

El "asunto de los créditos" se remonta a tiempos antiguos (inmemoriales) en que se elaboró el Plan de Estudios de nuestra escuela.

No podemos culpar a nadie de las ambigüedades y errores de los primeros Reglamento y Plan de Estudios, si consideramos que es una carrera de reciente creación y que, seguramente, tuvieron que hacerse de prisa.

Lo que sí es deplorable es que han pasado ya casi 8 años de que fueron creados y no han sufrido modificaciones...más que una en el 2005.

El trabajo de la Dirección, del Consejo Técnico y las Academias debiera ser detectar las deficiencias, inconsistencias e imprecisiones de nuestra reglamentación interna para contribuir con el perfeccionamiento de la E.L.L.H., que aparentemente ya se cae a pedazos.


Ahora pasemos a hablar de las famosas reformas del 2005:


Para empezar, el Reglamento sigue tal cual, lo que se cambió fue el Plan de Estudios.


Independientemente de la motivación que haya tenido la dirección en ese tiempo, no podemos más que actuar conforme al Reglamento. No se puede hablar de retroactividad en lo concerniente a un Plan de Estudios. Es decir, no podemos alegar: "cuando iniciamos la carrera había materias que ahora no existen y queremos cursarlas".


Como el Reglamento no se modificó, pero el Plan de Estudios sí, hubo que cambiarle el valor de créditos a algunas materias, ya que la carrera se acortó a cuatro años, se quitaron la mitad de las materias de terminal, pero el Reglamento seguía pidiendo el mismo número de créditos para poderse titular. Por eso resulta que materias como Seminario de Tesis (ahora obsoleta, cuando ya ni siquiera estamos obligados a hacer tesis) "valen" más que otras.


Aquí aparece la primera confusión, porque algunos compañeros hablan de retroactividad. Lo que pasa es que ellos creen que ha habido cambios recientes en el Reglamento. Si así fuera, esos cambios no nos afectarían, ya que el Reglamento era otro cuando iniciamos la carrera y en este caso sí, cualquier cambio que nos perjudicara no aplicaría (es como lo de la Ley del ISSSTE).


Desgraciadamente aquí el Reglamento no ha cambiado, lo que cambió fue la interpretación del mismo.


Todo abogado coincidirá en que la Ley no es cuestión de interpretación. Tanto nuestro Reglamento como el Plan de Estudios no son susceptibles a un análisis sociocrítico, psicológico o feminista.



Por qué entonces el Director de Control Escolar nos dice que todo este "asunto de los créditos" se trata en realidad de un error de interpretación...


Porque tanto el Reglamento como el Plan de estudios están tan mal estructurados que se contraponen entre sí y se contraponen además con la reglamentación de la U.M.S.N.H. Da la impresión de que se hubieran elaborado con cierta premura.

En una parte, el Plan de Estudios señala que "algunas" materias son obligatorias, no específica cuáles.

En otro artículo, menciona que el derecho a titularse se adquiere con haber cumplido de 330 a 370 créditos.

El Reglamento, por su parte, establece que "la carrera es por créditos".

Desde que se instituyó la E.L.L.H., a Control Escolar no le ha quedado claro si la carrera es por créditos o si las materias son seriadas y obligatorias.

Antes, en la michoacana no había carreras por créditos, así que ha sido necesario reformar todo el sistema (aunque no las reglamentaciones). Mientras tanto, en la E.L.L.H. no se ha reformado nada y no queda claro qué sistema se está utilizando.

Hasta el 2006 se siguió al pie de la letra el Reglamento: se otorgaba la Carta de Terminación a todo aquél que, como establece el Plan de Estudios, contara con 330 como mínimo de créditos.


A partir del año pasado, ya sea por las reformas y la acreditación del Sistema Integral de Información Académica (mejor conocido como "El Sistema" o SIIA) o por la problemática política y viciosa que atraviesa nuestra escuela, se empezó a negar la Carta de Terminación a todo aquél que no contara con al menos 370 créditos.


Para poder ajustar nuestro Plan de Estudios a las normas nacionales, es necesario que se establezca un número fijo de créditos como mínimo. Desgraciadamente, este número se fijó arbitrariamente y no hay ninguna reglamentación vigente que lo avale. Además, se debería de haber considerado que para cumplir con 370 créditos sería necesario cursar absolutamente todas las materias de la carrera (incluyendo optativas, seminarios, talleres y prácticas profesionales). Aquí surge la pregunta: ¿Para qué entonces le ponen créditos y nos ponen a sumar si de todas maneras hay que cursar todo? Entonces eso de que la carrera es por créditos es una ilusión.


Hasta ahora no se ha resuelto el "asunto de los créditos". Por lo tanto, ndie puede titularse. Al parecer será necesario que el Consejo Universitario intervenga, debido a la incapacidad y cerrazón (por no decir ineptitud), de las autoridades de Control Escolar, pero sobretodo por su incompetencia (es decir, la decisión final al respecto no compete a esta instancia) y también a la falta de acuerdo entre Consejo Técnico, Dirección y Secretaría Académica de la E.L.L.H.


Hace falta una reforma al Plan de Estudios en donde se establezca si todas las materias de la carrera serán de carácter obligatorio o si se trata de un Plan de Estudios flexible, basado en un sistema de créditos. Este tipo de reformas pueden tardar bastante tiempo (aunque la última se aprobó de manera express), y por lo pronto urge alguna vía de solución para los alumnos que han terminado de cursar sus materias y se encuentran en vías de titulación.


Se ha propuesto que todo el mundo (los más de cien egresados y al parecer hasta los titulados), vuelvan a inscribirse, pagando su respectiva cuota, hagan como que van a clases (en su mente será, porque en las instalaciones no caben) y al final del semestre se les evaluará con un trabajo. Esto por supuesto está fuera de toda normatividad y no está escrito en ninguna parte. Por lo tanto, olvídense de revisiones de examen, extraordinarios y demás.

Otra solución sería dejar que los que ya salieron tramiten sus Cartas de Terminación en paz, como se ha hecho siempre, y al mismo tiempo arreglar la reglamentación correspondiente para que las futuras generaciones no se vean afectadas.

En fin, tristemente no puedo llegar a conclusión alguna. Ojalá quitaran la palabra "obligatorias" del Plan de Estudios y ya.

A dónde va a ir a parar este asunto, quién sabe, me gustaría saber qué soluciones proponen ustedes y qué piensan de esto.

domingo, 15 de junio de 2008

A propósito del post anterior

Recuerdo una reunión de Consejo Técnico en la que participé, cuando todavía estaba de encargada de la dirección la Dra. Cárdenas, en donde se discutió el tema de la titulación.
Como ya dije, el nivel de titulación de nuestra escuela es lamentable. Esto puede traer como consecuencia el cierre de la misma, en el peor de los casos. Además que interfiere con las cuestiones de certificación.
En esa reunión se habló de buscar otras opciones de titulación, con el fin de que hubiera más gente egresada. Uno de los problemas de la tesis es que no todos tienen el dinero y el tiempo para hacerla; otro, es que a los alumnos de la terminal de comunicación les interesa poco, ya que su ámbito laboral es distinto al de la investigación (no hablo de las cosas como "debieran ser" sino "como son").
El Dr. Bernardo lamentó que la tesis es una oportunidad del alumno de poner en práctica los conocimientos adquiridos durante la carrera y que además perfila a quienes en el futuro serán investigadores; aunque este no es el futuro de todos.
Ante esta situación, fue que surgió la idea de encontrar otras modalidades, como se hace en otras universidades.
Daniel Lázaro sugirió que se pudiera obtener la titulación mediante un examen, algunos estuvieron de acuerdo, pero alguien más dijo que sería muy complicado compilar todos los conocimientos de la carrera en un solo examen. Sería larguísimo y confuso, porque hay materias muy distintas (y si es un examen como los que hace este maestro... je je je).
Otra opción que no se aceptó fue la de titularse por promedio, ya que, como comentó el Dr. Bernardo, esto privaría a los alumnos de mejor promedio de hacer un estudio de investigación valioso que pudiera serles útil más tarde. Los alumnos de mejor promedio son los que hacen mejores tesis.
La idea del Reglamento de Titulación no fue nunca bajar el nivel de la escuela, más bien al contrario, buscaba complementar el Reglamento Vigente.
Les recuerdo que los alumnos que no obtuvieron un buen promedio durante la carrera están obligados a hacer tesis, esto hará que reafirmen los conocimientos que probablemente durante la carrera no tuvieron tiempo, paciencia o ganas de adquirir.
Las otras opciones de titulación son para quienes entendieron y aprobaron con bien promedio las materias y es por eso que tienen el privilegio de decidir se dedicarán una fuerte cantidad de tiempo y dinero a este tipo de investigación.
Umberto Eco dice que no todo tema es susceptible de convertirse en tesis. Así que el propio tema sugerirá al estudioso qué vías de análisis debe aplicar.
Me parece que la oposición al Reglamento de Titulación no es por lo que contiene, sino por la persona que lo realizó.

jueves, 1 de mayo de 2008

El Espectáculo del Siglo

Esta entrada empezó como un comentario al post anterior, pero como vi que me extendía demasiado decidí hacer una nueva entrada. Sin embargo, para ampliarla es mejor que lean la anterior (Aplausos...) ya que esta es una especie de respuesta a ella. Aclarando que cuando digo "respuesta" no quiero decir que la presente diga La Verdad o que resuelva las dudas de la anterior; sino que dicha entrada me hizo pensar muchas cosas que pongo a continuación:

Lo de los aplausos me pareció innecesario, pero no preocupante. En mi interpretación (ahora que está de moda el concepto), sucedió lo siguiente: el extenso grupo de alumnos reunidos se sentía, a mi parecer, desconcertado. Cómo reaccionar ante este circo que se presentaba ante nuestros ojos. ¿Reír, llorar, aplaudir, gritar? Primero, los cómicos que se dicen autoridades universitarias representaban una parodia de una conferencia, desdoblaban un discurso plagado de dignidad ridícula, de rodeos, de mentiras, de palabras inútiles... Por otro lado, nosotros, el público, no podíamos creer esta burla, o engaño, o atropello, o espectáculo, como quieran verlo; porque nos estaban diciendo que el Reglamento que hemos seguido desde el 2005 había estado siendo mal interpretado. Después de leerlo textualmente se nos dice que eso que acabamos de escuchar es una mala interpretación y se pretende hacer caber a la fuerza lo que ellos llaman "lo legal". Me sentí como ante esas personas necias que leen fragmentos de la Biblia para poderlos hacer caber a la fuerza en un discurso, despojándolos de su sentido inicial; o hablando de "interpretaciones", me sentí también como ante esas personas que agarran un pedacito de una obra literaria y deciden "interpretarla", entonces toman fragmentos de la vida privada del autor, o de textos pseudocientíficos o históricos y comienzan a argumentar y a desvariar haciendo caber la obra artística en un discurso político que seguramente hará retorcerse en su tumba (aunque sea de risa) al autor que al escribir probablemente no tenía en mente más que su alma desnuda, la belleza, el universo... y no pensaba en la sociedad de su tiempo.

Volviendo al tema, en esto estábamos cuando este personaje (que representaba al héroe) se para a citar, no el Reglamento, sino nada menos que la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, en un acto indudablemente valiente y simpático, con intenciones claramente loables...pero con el discurso equivocado, porque lo que estaba argumentando nada tenia que ver con el tema que se estaba tratando. Todos entendimos que se estaba refiriendo a otra cosa, creo, pero los burócratas si algo hacen bien es agarrarse de cualquier palabrita fuera de lugar y trasladar el núcleo del problema a un asunto de sintaxis.

Yo creo que se aplaudió lo ostentoso de la situación, la valentía del muchacho, lo cómico...o simplemente fue una reacción natural al no saber si reír o llorar.

Creo que las fallas de los estudiantes son no saber expresar con términos burocráticos las cosas, no saberse de memoria los artículos del reglamento y no poder decir con total claridad lo que les preocupa. Los payasos de enfrente son expertos en torcer discursos y se agarran de esa incapacidad (que es natural) para hacer parecer que tienen razón, llenándose la boca de palabrejas legales y de fragmentos tomados de cualquier reglamento fuera de su contexto.

Ahora resulta que todas las materias son obligatorias. Resulta también que si se quieren titular los que están en Lingüística tienen que inventarse materias o cursar cuatro veces el Seminario de Tesis, como sugerían los villanos (es decir, primero como Seminario de Tesis y luego como Seminario de su Terminal) porque nunca cumplirán los créditos necesarios.

Es cómico, cómo no. Dramático, también. Es el mejor espectáculo al que he asistido últimamente, y gratis. Me hizo brotar no sé cuántas emociones al mismo tiempo.

La maestra Paz interpretaba un gracioso mimo que movía la cabeza asintiendo o hacia los lados coreando el discurso de los demás y revolvía inútilmente su copia del Reglamento, haciendo como que entendía lo que decía ahí; el químico Ávila era el villano, uno como el de Iron Man: poderoso, cínico, que dice que es tu amigo mientras te hunde un cuchillo por la espalda...algo así; los maestros que intervinieron eran algo así como la voz del pueblo indignado; pero definitivamente el oscar va para el Dr. Juan Carlos por ese detalle de mencionar como si se tratara de un crimen los cambios al valor de los créditos. Esto le dio el suspenso que hacía falta a la obra en el momento en el que fue confrontado y se le recordó que él había aprobado en persona dichos cambios. Qué Alfred Hitchcock ni qué Agatha Christie. De repente ya no sabíamos en quién confiar.

Hago un paréntesis cultural: en la reunión de Consejo Técnico en que se aprobaron los cambios al reglamento. Es decir, cuando se aprobaron nuevas materias y se cambió el valor de créditos de cada una. Si mal no recuerdo (que es un decir, no recuerdo mal porque no soy una anciana y la reunión fue apenas hace tres años) en esa reunión estuvieron presentes la Dra. Blanca Cárdenas, como Presidenta del Consejo, el Dr. Juan Carlos González, como Secretario Académico, el señor Daniel Lázaro...como él mismo y como alumnos representantes Vania Montes, Duque...y yo. Pero bueno, cierro paréntesis porque esto a qué viene en todo caso. El problema aquí no es que valgan 10 ó 20 ó 5 créditos las Prácticas Profesionales, el problema es que los créditos ya no valen absolutamente nada porque ahora hay que cursar TODAS las materias. Entonces da lo mismo que valgan 1 o que no valgan nada. Claro que esto se aplica retroactivamente, también vale para los que cursaron la carrera en el tiempo en que sí valían algo y no todas las materias eran obligatorias, sólo las del Tronco Común ¿Por qué, si nuestro Consejero Amigo nos informa que la Constitución dice otra cosa? Fácil, porque para esta gente esto no implica un cambio en el Reglamento (si lo fuera, seria ilegal), simplemente se está empezando a "interpretar" como siempre debió hacer sido (es como lo de los nuevos pecados, parece que no habíamos interpretado convenientemente a Moisés; ah, o como las notas que han estado saliendo en La Jornada, donde los gringos declaran que la tortura es ilegal...pero lo que ellos hacen se llama tácticas de interrogación, muy diferente).

Esta nueva interpretación consiste en ignorar todo lo que en el Reglamento Operativo se refiere a créditos y fijar la atención únicamente en la palabra "obligatorio", entornando un poco la vista en las palabras que hay alrededor (esas que dicen cosas locas como "optativa").

Propongo algo para evitar confusiones en lo sucesivo: por qué no borramos todas las molestas, confusas y contradictorias palabras del Reglamento y dejamos únicamente dos: materias obligatorias. Entonces, lo que no se apegue a eso, será ilegal. Aclaro, esto no es un cambio, sino una reinterpretación.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Habladurías...

Ya la hermenéutica heideggeriana nos advierte sobre el grave riesgo de hablar desde lo que se desconoce. Algo parecido ocurre con nuestro reglamento: muchos se oponen sin siquiera conocerlo, con argumentos infundados que sólo provocan un repudio acrítico. Veamos algunos:
1. El nuevo reglamento hace cai imposible titularse.
Al contrario. De hecho, lo simplifica. Quien quiera titularse por tesis, lo seguirá haciendo. Quien opte por cualquiera de las otras opciones, siempre y cuando lo permita su historial académico y se acomode a sus pretensiones, también podrá.
2. Con el nuevo reglamento, cualquiera se titula.
A ver. Para empezar, o lo hace más difícil o lo simplifica. Aquí sí ya no entendí. De hecho, existe un freno: quien no reúna un promedio mínimo está obligado a hacer una tesis. Y eso es todo menos fácil. Que haya maestros barcos no es problema del reglamento, sino de alumnos que abusan de su filiación política o de la permisividad del docente para no hacer absolutamente nada en seis meses y aprobar con notas decentes tras presentar, por ejemplo, un examen sencillísimo y un reporte de cada lectura, aunque no la hayan comprendido.
3. Ya no se van a hacer tesis.
Cual maestro zen, respondo con otra pregunta: ¿y cuántas se han hecho, oh, iluminados? Porque, a saber, hacer un "Análisis sociocrítico de Perico de los Palotes" no será nunca una tesis si no existe un compromiso discursivo con una hipótesis a demostrar. Si esa hipótesis se reduce a analizar por analizar, entonces no tenemos una tesis. Tenemos un trabajo de fin de semestre con muchas, muchas páginas.
Segundo: ¿y por qué no? Existen líneas de investigación que exigen la realización de la tesis. Si, por ejemplo, quiero plantear el problema de la configuración de occidente a partir de la literatura del renacimiento, no queda de otra.
4. Se acabaron los posgrados.
Como dijo un célebre asno: "Eso era en los tiempos de antes". La tesis como requisito indispensable para el ingreso a posgrado ha dejado de ser un requisito en muchas universidades, sobre todo a partir de la instauración de doctorados directos, encaminados a formar investigadores.
5. ¿Cómo vamos a dejar de escribir tesis en una Escuela de Letras?
Por si no ha quedado claro, no se van a acabar las tesis. Por lo demás, ¿acaso redactar una tesina, un estudio crítico, una memoria o los ensayos de un curso no requieren de un desarrollo mínimo de niveles de lectura, escritura y argumentación? ¿Es válido agarrar la hojita del método cual receta de cocina, decir "Voy a hacer un análisis del primer libro en español que se me atraviese" y proclamar a los cuatro vientos que ya se tiene una tesis?
No podemos, como aquel pobre que en una clase quiso hablar de la presencia de Einstein en Proust (¡¿?!) sin haber leído a ninguno de los dos, hablar desde el rumor. Eso sí es irresponsable.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Discusión sobre el Nuevo Reglamento de Titulación

A raíz de la aprobación en el H. Consejo Universitario del nuevo Reglamento de Titulación para la Escuela de Lengua y Literaturas Hispánicas, se ha soltado una discusión en los pasillos de la escuela entre los que están de acuerdo con el nuevo reglamento y quienes no lo están y con ello abriendo la posibilidad a vagas interpretaciones, que lejos de informar desinforman con apocalípticas y parciales opiniones.
Aquí dejamos abierta la discusión para que se viertan todos los comentarios, dudas e inquietudes, esperamos que participen y enriquezcan este foro de discusión.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Titulaciones...

Recién se aprobó el nuevo reglamento de titulaciones. Ahora tenemos cinco opciones: la ya conocida tesis, tesina, curso de titulación, memoria profesional y estudio crítico.

Mucho se ha dicho al respecto. Los comentarios van desde la abierta aceptación hasta el rechazo acérrimo, en el cual no faltan teorías de conspiración que presentan la muy necesaria reforma como un intento más de la derecha para apoderarse de la escuela y, después, del mundo. No es así.

Aceptémoslo: pese a todos los titulados, en nuestra escuela faltan tesis merecedoras de tal nombre. Los invito a dar un paseo por la biblioteca: el acervo se reduce a títulos como Análisis semiótico de..., Análisis sociocrítico de..., Análisis socioetcétera de... Meros análisis como el que entregamos cada fin de semestre, potenciados a la n y chorizontalmente entregados con muchas páginas de más. Simultánemente, se demeritan públicamente propuestas que responden a alternativas teóricas como la literatura comparada, el análisis del discurso o la hermenéutica. Aparte, es también un mecanismo de transparencia en un momento en que algunos maestros ofrecen una "trato preferencial" (por decirlo suavemente) en la redacción y/o aprobación del proyecto para consolidar grupos de presión.

Por ahí se dice que todo va en demérito del nivel educativo y que representa un obstáculo para los que quieren hacer estudios de posgrado. No es cierto. La apertura nunca va en demérito, sólo la cerrazón. Cada quien sabe a lo que le tira, y cada quien es libre de elegir la forma de titulación acorde a sus expectativas.

Pd. En la biblioteca hay copias...